Una decana que deja huella

TRIBUNA LIBRE / CANARIAS 7
Rubén Fontes Suárez
Cónsul Honorario de la República de Türkiye en Canarias
30/07/2026
La próxima marcha de la Excelentísima Señora Fatiha El Kamouri, cónsul general del Reino de Marruecos y hasta ahora decana del Cuerpo Consular de Las Palmas, pertenece sin duda a estas últimas.
Como decana supo impulsar un Cuerpo Consular más unido, más cercano y más presente en la vida de Canarias. Siempre defendió que los consulados debían abrir sus puertas, colaborar entre sí y participar activamente en la realidad social, cultural y económica de nuestras islas. Esa visión contribuyó a fortalecer los lazos entre el Cuerpo Consular y las instituciones canarias, pero también con la ciudadanía.
No ha sido una labor individual. Junto a ella, todo el equipo del Decanato ha trabajado con dedicación para consolidar un modelo de cooperación basado en el respeto mutuo, la cercanía y el compromiso institucional. Un legado que merece ser reconocido y agradecido.
Los destinos diplomáticos son, por definición, temporales. Sin embargo, las relaciones personales, la confianza y el respeto que se construyen durante esos años permanecen mucho más allá del final de una misión.
Ahora comienza una nueva etapa para el Cuerpo Consular con la designación como decano de Santiago Juvenal Esono Bioko, cónsul general de Guinea Ecuatorial. Estoy convencido de que asumirá esta responsabilidad con el mismo espíritu de diálogo, colaboración y servicio que ha caracterizado al Decanato en los últimos años. Encontrará un Cuerpo Consular unido y comprometido, dispuesto a seguir trabajando conjuntamente para fortalecer el papel de la institución y mantener la cercanía con la sociedad canaria que Fatiha El Kamouri y su equipo han sabido consolidar.
A la decana saliente solo cabe desearle el mayor de los éxitos en sus nuevos retos profesionales y personales. Canarias siempre recordará su elegancia institucional, su capacidad para construir puentes y su permanente disposición al diálogo.
Porque las personas pasan por los destinos diplomáticos.
Pero el respeto que se ganan permanece.
